Somos más que un sistema de reservas.
El cliente reporta cuántos son, no el mesero. Sin margen de error de captura, tu ticket promedio deja de ser un estimado y se convierte en un dato real: ventas entre asistentes, sin adivinar. Un folio automático, un aviso por WhatsApp y un historial completo, en un solo sistema.
| 11 Ago | 42 | ↑ |
| 10 Ago | 38 | ↑ |
| 09 Ago | 31 | — |
Un restaurante lleno pierde el control por el mismo motivo casi siempre: el folio vive en la cabeza del host, la mesa se asigna de memoria y el historial de reservaciones no existe una vez que termina el turno. El Sistema de Control de Entrada y Registro de Invitados convierte cada uno de esos puntos en un registro, no en un recuerdo.
El mismo folio conecta la entrada, el piso, la reservación en línea y el reporte del dueño. Nadie captura el mismo dato dos veces.
El cliente escanea desde su celular: a la izquierda genera su folio, a la derecha ve la lista de espera en vivo. Confirmación por WhatsApp sin pasar por el mostrador.
Asigna mesa solo entre las disponibles, confirma sentado y avisa mesa lista por WhatsApp con tolerancia de 5 minutos, todo desde una pantalla.
El cliente reserva solo, sin llamada ni mensaje directo, desde Google, Instagram o la página propia del restaurante. Recibe su folio por WhatsApp y correo, con la tolerancia y el disclaimer ya definidos.
| 11 Ago | 42 | ↑ |
| 10 Ago | 38 | ↑ |
| 09 Ago | 31 | — |
Reservaciones y walk-ins de cualquier rango de fecha, exportables, sin depender de que alguien los haya anotado en la hoja de cálculo. Cada visita queda ligada a un cliente: la base para leer días y horas de mayor afluencia, y para planear campañas de cumpleaños o de clientes recurrentes.
El cliente escanea el QR en la entrada o reserva desde el sitio público.
El sistema genera el folio y lo confirma por WhatsApp de inmediato.
La hostess avisa por WhatsApp con 5 minutos de tolerancia antes de asignar mesa.
Se asigna mesa entre las disponibles y el folio queda cerrado en el historial.
El número de comensales lo reporta el cliente, no el mesero. Sin el margen de error de la captura manual, dividir ventas entre asistentes da un ticket promedio real, no un estimado.
El cliente espera avisado por WhatsApp, no parado frente al host. Puede volver al coche o dar la vuelta.
El cliente se registra solo escaneando, sin depender de que la hostess esté saturada o apuntando en papel. Quien no usa la tecnología se registra igual, a través de la hostess, en el mismo sistema.
La mesa y el folio quedan registrados en el sistema, no en la memoria de quien esté de turno ese día.
WhatsApp y correo salen solos en cada paso. Nadie del equipo redacta ni copia un mensaje.
La plantilla y el flujo del sistema se mantienen igual en cada restaurante; los colores se pueden ajustar a la paleta de cada marca sin tocar cómo opera.
Cada visita queda asociada a un cliente. Con eso se identifican los días y horas de mayor afluencia, y se puede planear una campaña de cumpleaños o de clientes recurrentes.
El host opera desde la pantalla de piso; el dueño audita desde el dashboard. Ninguno estorba al otro.
No hay ticket de mano ni libreta de reservaciones. El folio digital es el único registro válido.
Antes de ofrecerlo como producto, lo operamos todos los días. Es un sistema ya aprobado y en uso en los restaurantes del grupo, no un prototipo de mesa de diseño.
Muy por debajo de los $150–500 USD/mes que cobran las plataformas internacionales — diseñado para el restaurante independiente y el grupo mediano, no solo para cadenas con presupuesto en dólares.
Una sesión corta, con datos de tu restaurante, para ver el sistema operando en tu flujo real de entrada, mesa y reservación.
Te contactamos en menos de 24 horas hábiles para agendar la demo.